« Suiza y el Tratado de Schengen | Página de inicio | Noticias desde Europa - Para los amantes del cine - El Código Da Vinci »
lunes, 06 junio 2005
Funcionarios públicos y políticos
No es nada nuevo, todos sabemos que ocurre y nadie lo había cuestionado... hasta ahora; pero parece que al gobierno de verdes y socialistas se les pasó la mano y más que promover a algunos pocos correligionarios, hicieron ascender a demasiados, a la vez, y en forma muy notoria.
Ahora, justo antes de las elecciones (que perderá) la ministra (socialista) de asuntos sociales ha decidido ascender a 126 personas. La prensa (revista Focus) ha hecho la denuncia y... dementis de la ministra, del gobierno que ya ha anunciado que no dentendrá ni este, ni otros procesos para promover a más funcionarios. Porque serían absolutamente normales. No debería llamar la atención -señala el vocero gubernamental- que inmediatamente antes de las elecciones se promueva a 126 colaboradores a mejores puestos. Algo me recuerda la tesis del profesor alemán (administrativista) Hans-Herbert von Arnim, "el estado como presa" (de caza) o der Staat als Beute.
En muchos países del mundo, cuando se va un gobierno, se van con él los funcionarios públicos que con él entraron. Es algo que los alemanes siempre han criticado de los EEUU y otros países que han denominado -a estos últimos- tradicionalmente "repúblicas bananeras". Desde que vivo en este país, la clase política se ha gloriado (o vanagloriado) que los funcionarios públicos alemanes permanecen en sus puestos y que la administración no cambia con cada cambio de gobierno.
Los que tenemos amigos y conocidos en la administración pública, sabemos que lo que ocurre es algo distinto. Efectivamente, los funcionarios alemanes no están obligados ni a renunciar, ni son destituidos de su cargo con cada cambio de gobierno. Hay continuidad, la anhelada continuidad que debería ser ejemplo de una administración pública proba y eficiente.
Con cada cambio de gobierno, los funcionarios que entraron con ese gobierno -que generalmente son muchos- permanecen... no en sus puestos sino que algo más arriba. Me explico, poco antes de una elección -sobre todo aquellas en que el resultado es tan claro como en la próxima (si es que se realiza, porque el Presidente está poniendo dificultades)-, los funcionarios que entraron con el gobierno cuya salida es inminente, son promovidos de cargo a uno más alto, lo que significa mejor pagado. Asimismo, si alguno estaba aún en calidad de empleado (por ejm., por no reunir los requisitos necesarios para entrar a la planta de funcionario público por la vía normal), es nombrado funcionario y promovido.
Cuando se instala el nuevo gobierno, es evidente que no puede deshacerse de los funcionarios en cuestión; pero muchos de ellos -siempre hay honrosas excepciones- no trabajarán con el nuevo gobierno, de manera que es necesario enviarlos a puestos tipo Nirvana, pero donde continúen ganando tanto o más dinero y poner a otros en su lugar. De manera que siempre hay más y más y más funcionarios públicos. Y más y más burocracia.
¿Alguien se extraña de que el estado alemán sea tan grande? ¿Y la burocracia tan ineficiente? Hay -para hablar en términos malthusianos- un crecimiento geométrico de los funcionarios públicos con cada gobierno. Acompañado de un decrecimiento de la población. Ergo: si seguimos así, algún día, toda la población llegará a estar constituida por funcionarios públicos.
18:40 Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email



Dejar un comentario