« Suecia después del modelo sueco | Página de inicio | La finalidad matrimonial en la emigración de mujeres rusas a España »
miércoles, 22 junio 2005
Blog sobre la manifestación por la familia del sábado pasado en Madrid
Sin lugar a dudas, los españoles son fantásticos. Ahora hay hasta un blog (dice que es complentario de Mar adentro) que recoge fotos de la manifestación del sábado por la familia y que continúa siendo noticia y haciendo noticia.
Manifestación 18-J
02:25 Permalink | Comentarios (3) | Email esto



Comentarios
TESTIGO DE LA MANIFESTACIÓN POR LA FAMILIA
Acostumbrada a ver despropósitos en las manifestaciones contra la guerra y otras, acudí a la Gran Manifa por la Familia con cierto temor, pero segura de mi deber de manifestar con mi presencia, mi apuesta por la Familia, motor de la vida y de la sociedad.
Al pasar cerca de Cibeles a las cuatro de la tarde, me di cuenta de que aquella manifestación iba a ser distinta. Lo primero que vi fue una pancarta grande de una asociación socialista en favor de la familia, del Movimiento Cultural Cristiano. Estos tíos no se asustaron de destacar en su gran pancarta: “Dios es Solidaridad”, “La familia es solidaridad” y “Matrimonio = Hombre y Mujer”. Valga mi felicitación a esta gente que no se avergüenza de su fe y que quiere llevarla a la política y a la calle.
Unos pasos más y me encontré, en Cibeles, con una enorme pancarta azul sostenida por grandes globos aerostáticos. A las cinco, volví a la plaza y observé un ambiente totalmente festivo. Al principio, vi cómo un grupo de jóvenes, en simpática y divertida coreografía, cantaba y bailaba: “Talante, ta’trás, media vuelta (daban media vuelta), y así nos va”. Luego, después de las seis, al volver la cabeza desde una parte empinada de Alcalá, me maravillé al ver cómo una apretada piña humana de cientos de miles de personas, inundaba la calle hasta perderse la vista a lo lejos, más allá de Cibeles. Unos mozalbetes extremeños coreaban: “Queremos un padre y una madre para que el mundo sea mejor”. Yo, que soy profesora, recordé a chavales conflictivos precisamente por tener familias desestructuradas. Otro grupo lanzaba fuerte: “ ¡Una madre no es un señor con barba!”. Un grupo de castellano- manchegos cantaba en su repertorio: “Don Quijote no era gay, se enamoró de Dulcinea”. Pero ni una palabra contra los homosexuales, y sí un corear unidos: “¡No es cierto! ¡No es verdad! Nosotros no juzgamos a la persona homosexual”. Es natural, se trataba de una manifestación de la familia y por la familia y los homosexuales provienen de ella ( la homosexualidad no surge por diversidad en el ADN ni por azar, y hay casos dolorosos para los padres cuando es inducida por otros). Vi también una gran pancarta de andaluces, la mayoría jóvenes. Se oía: “¡Viva la madre que me parió y el padre que contribuyó!”, etc.; pero siempre en positivo, sin insultos ni soflamas políticas, salvo “Zapatero, dimisión”, ya cerca de Sol, a donde llegamos después de leído el manifiesto. Lo que causaba más gracia a los mayores que se manifestaban en las aceras, era la frase canturreada: “¡A Zapatero, que lo adopten el primero!”.
Anotado por: María | lunes, 04 julio 2005
Impresionante lo que nos cuentas querida amiga y lo escribes tan bien, Muchísimas gracias por tu comentario! Ojalá siguieras escribiendo!
Anotado por: Marta | martes, 05 julio 2005
Yo también estuve en la Manifestación 18-J. Hubo gente de toda España y de muchos paises. En unos de los edificios de la calle Alcalá un señor balanceaba desde un balcón la bandera chilena a lo que respondía la multitud "¡Chile, Chile!".
Lo más notable era la alegría, el entusiasmo de familias enteras y el buen gusto, el buen tono. Esta nota positiva contrasta con otras manifestaciones que han organizado otras plataformas, con asistencias de ministros del gobierno y gran cobertura informativa (con mucho menos gente) y sobre todo con tono zafio, ofensivo para la Iglesia, pantartas de mal gusto, amenazadoras para instituciones y personas. La verdad es bella y la familia tiene en sí toda la belleza de la Creación y de Cristo. Nada es comparable a miles de grupos de madres con sus niños, de chicos y chicas jóvenes, de personas mayores orgullosas de su familia. En la Puerta del Sol coincidí en la Marcha con dos mujeres musulmanas, con su atuendo tradicional, que llevaban a sus bebés en sendos cochecitos, satisfechas y respetadas por todos. En fín algo inolvidable y para repetir muchas veces, porque fue una verdadera FIESTA.
Anotado por: jorgesalinas | martes, 05 julio 2005
Dejar un comentario