martes, 19 julio 2005
Pisa - Educación en los colegios de Alemania
Desde que la OECD comenzó a realizar el estudio Pisa, las cosas han cambiado bastante en Alemania. Ahora tenemos una suerte de clases de inglés en la escuela primaria y hay algunos esfuerzos integrativos en algunos colegios, además de páginas en internet, donde los colegios se presentan.
Si hasta contamos con internados, cada vez más y cada vez más importantes. Sí, los otrora detestados internados -acusados de elitismo- han alcanzado hoy un florecimiento que nadie se esperaba, y no es sólo por la buena publicidad que han tenido gracias a Hogwarts.
El otro gran cambio, viene marcado por la creación de un sinnúmero de institutos de recuperación y clases particulares, para todos los cursos y para todos los tipos de colegio, que hacen que el sueño de la educación igual para todos sea sólo eso: un sueño, porque algunos pueden pagar estos institutos, y otros -la mayoría- no.
Los resultados del estudio Pisa correspondientes al año 2.000 fueron un verdadero balde de agua fría y en pleno invierno. De la autocomplacencia se pasó al desconcierto y también a la descalificación. "Si nos ubican en un lugar tan malo es porque están equivocados. Sabemos que la educación alemana está entre la mejor del mundo. O es simplemente la mejor del mundo". Pero los resultados estaban a la vista y eran objetivos. No era la mejor del mundo.
Igual, había que buscar la quinta pata al gato y justificarse (lo escuché por última vez la semana pasada, después de la publicación de Pisa 2005): "Es que a nosotros no nos importa el rendimiento. Lo que nos importa es la soziale Kompetenz", que se podría traducir cómo la inteligencia emocional, en el concepto felizmente popularizado por Daniel Goleman. ¡Pero qué inteligencia emocional! Si eso es lo que menos se entrega a los niños en los colegios. ¡Aún menos que conocimientos! Sobre todo en los colegios estatales, que constituyen la inmensa mayoría. Doy testimonio que en los colegios "privados", la situación tampoco es mucho mejor.
Entonces hay que culpar a alguien. Los padres a los profesores, éstos a los políticos, los políticos a los profosores y a los padres, éstos a los políticos y todos a los extranjeros. Me pregunto si en países como Canadá, Australia o Finlandia (arriba en la lista Pisa) no hay extranjeros. Así nos quedamos buscando culpables y perdiendo el tiempo, en vez de encontrar soluciones. En definitiva, los que pierden son los niños. Bueno, toda la sociedad, pero, en lo inmediato, los alumnos. (Ver: Una semana en el hospital).
El año pasado se llegó al colmo, cuando, en medio de la discusión demográfica, una de las ministras de Schröder explicó: "No sólo tenemos cada vez menos niños, sino que éstos cada día son más tontos". Y lo mejor fue a quien se culpó: a las mujeres. A las mujeres con menor escolaridad, por tener muchos niños y a las universitarias, por tener pocos o por no tenerlos. En fin, seguimos en la cacería del o de la culpable.
Después del primer estudio Pisa, comenzó la persecusión a los padres, que persiste. Estaba de moda sostener que éstos no enviaban a sus niños al colegio. Recuerdo que una mañana, poco después de las 8, me llamaron del colegio, para saber dónde estaba mi hijo, que no había ido al colegio ese día. Tuve que explicarle a la bruja que me llamó, que estaba en el hospital y que ese día lo operarían de urgencia. La cuestión era demostrar que los padres no enviaban a los niños al colegio. ¿Piensa alguno de los lectores que la persona que hizo la llamada me dijo algo como: lo siento, que le vaya bien en la operación? No. Después de varias llamadas de ese tipo, les pedí, por escrito, que no volvieran a llamar.
Pero se dejaba de lado otro problema y es que, debido a las pocas profesoras (o profesores), consecuencia de la falta crónica de dinero que afecta al Land en el que vivo (Nordrhein-Westfalen), las clases se suspendían por cualquier motivo. Porque una profesora estaba enferma o debía asistir a un funeral o a algún curso de perfeccionamiento. Nunca entendí por qué estos cursos de perfeccionamiento, a los que siempre se recurría como excusa, no se efectuaban en la tarde. De manera que, aparte de que las clases terminaban a las 10, 11 ó, a más tardar a las 12 del día, faltaba una profesora y los niños no tenían clases. Cuántas veces llegaban a la casa con un papel que decía: "mañana no hay clases". Para qué mencionar el famoso Hitzefrei: si hace calor, se suspenden las clases. El descontento entre los profesores tampoco es pequeño, lo que no ayuda, en lo más mínimo al mejoramiento de la calidad de las clases.
Esta - a mi modo de ver- es una de las razones por qué los socialistas perdieron las elecciones en NRW. (Ver: Resultados de las elecciones en el Land Nordrhein-Westfalen y los artículos que siguieron a éste).Los opositores políticos calcularon que, durante el año escolar se perdían - sólo en este Land- cinco millones de horas de clases (!) y colocaron carteles en todas las ciudades que mencioban esta realidad de las cinco millones de horas perdidas. Veremos si los democristianos, ahora en el poder, logran revertir la situación.
Por su parte, la publicidad del SPD era una verdadera burla: las calles de Bonn aparecían inundadas por dos chicas de unos doce años, típicamente alemanas y con cara de pocos amigos (error, porque aquí somos demasiado los extranjeros, pienso que debieran haber puesto a algún chinito... o, perdón es que los extranjeros no votamos, así que no es necesario), que decían "Queremos una Gesamtschule", esto es, un colegio estatal y que dure todo el día.
El ciudadano común, se preguntaba con razón: "Con qué dinero? Que primero logren que se realicen efectivamente las pocas horas de clases que ya están en los planes y después hablamos de un colegio que dure hasta las cuatro de la tarde, que será mucho más caro". Es más, todos sabemos que apenas hay dinero para los colegios y que se estaba intentando ahogar a los colegios privados, con la intención de hacerlos desaparecer.
Ahora bien, algunos Länder o estados federales, después del 2.000 adoptaron otra actitud. Y los resultados están a la vista. En Baviera se analizaron detenidamente los resultados del estudio, en busca de los aspectos que había que mejorar, se grabaron las clases, se dió formación a los profesores y motivación a los alumnos (los niños alemanes me dan muchas veces la impresión de esos cuadros donde aparecen los Lebensmüde o cansados de vivir). En Sajonia se hizo más o menos lo mismo en Sachsen-Anhalt se volvió al sistema de los 12 años de colegio en vez de los 13. Se centró la atención en enseñar métodos de estudio a los niños. Y de ahí los buenos resultados que han obtenido.
En todos estos Länder hay notas, sí, notas, es algo que se ha querido suprimir o simplemente se ha suprimido (en los colegios primarios) en algunos, para lograr una igualdad falsa. Sobre todo porque los chicos se pasan el año sin notas, pero a final de año o del ciclo escolar vienen las sorpresas y nadie sabe por qué, ni cómo le va mal en todas las pruebas y no entra al colegio que quería... si todo estaba tan bien.
Otro problema es que es muy difícil repetir de curso y entonces, se pasa de un curso a otro sin saber bien la materia, lo que crea, a mi modo de ver, frustración en los niños, que arrastran déficits importantes de año en año.
Los resultados del último estudio Pisa fueron dados a conocer hace unos días, con mención explícita de las calificaciones obtenidas por los distintos Länder, de manera que es muy claro ahora cuál es la política educacional que garantiza buenos resultados y cuál no. Si esto es tenido en cuenta por los electores o no, aún está por verse. En NRW jugó un papel fundamental; pero, a nivel nacional, no me atrevo a asegurar que el tema educación importe mucho. Me temo que al desempleado sin hijos del Este o del Oeste, que llegó sólo al décimo año de colegio, no le interese demasiado cuál sea el modelo escolar más exitoso. No puedo adelantar nada, sólo intentaré seguir observando la realidad alemana.
Marta Salazar
00:05 Permalink | Comentarios (2) | Email esto



Comentarios
Buenísmo Marta!!!
Como casi siempre coincido, como extranjera y madre de niños en edad escolar
María Eugenia
Anotado por: María Eugenia Farrés | martes, 19 julio 2005
Gracias María Eugenia!
En todo caso y, en honor a la verdad, nuestra experiencia se limita a Nordrhein-Westfalen y me parece que hay Länder donde las cosas funcionan algo mejor!
Hay experimentos positivos. Me gustaría escribir sobre los colegios donde están hoy mis hijos menores que es un colegio "ejemplar", dentro de lo posible.
Y reitero que tienes las puertas abiertas del blogs para escribir.
Anotado por: Marta | martes, 19 julio 2005
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