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sábado, 12 noviembre 2005

Aumenta el IVA en un 3% y se crea el impuesto a los ricos

Hace pocos días, uno de los diarios más populares de Alemania, publicaba una foto en aparecían los líderes de los tres principales partidos que -hasta ayer- estaban en conversaciones para firmar lo que en la política interna se denomina el tratado de coalición. Merkel, Stoiber y Müntefering sonreían (auto)complacidos, mientras conversaban del futuro gobierno. Lo divertido era que cada uno tenía una nariz muy larga, como la de Pinocho cuando mentía, lograda fácilmente con algún programa de esos para arreglar fotografías. Traté de copiarla de internet, pero sin éxito, no estaba on line. Lógico, para que la gente compre el diario.

 

 

El mensaje era evidente: todos habían mentido. Antes de las elecciones de 18 de septiembre, los socialdemócratas advertían que ellos estaban absolutamente en contra de la proposición de la Sra. Merkel de subir el impuesto sobre el valor agregado en un 2%. Lo que significa aumentar la tasa actual de 16 a 18%.

 

La entonces candidata de la Unión explicaba que subir el impuesto era algo inevitable. Se elevaría la tasa para permitir reducir los costos de la mano de obra alemana, puesto que el mayor ingreso por concepto de este impuesto, sería destinado a paliar los costos adicionales al trabajo que, en Alemania son muy altos. Estos costos adicionales a la mano de obra le restan competitividad frente a los países del Este de Europa y de Asia. Y, estos costos adicionales de la mano de obra son cobrados y/o establecidos por el Estado (!)

 

 

Al respecto, se puede decir que en cuanto al costo de la mano de obra, Alemania no puede -ni debe- intentar superar a los países del Este de Europa o del Asia, pues es imposible competir con ellos en lo que respecta al precio de la hora de trabajo. Como dice Westerwelle, hay que invertir en investigación y en tecnología. En estos ámbitos, Alemania tiene aún una “ventaja comparativa”; pero no en el precio de la mano de obra, pues ello no tiene ningún sentido. Es cierto que es importante bajar los costos adicionales al trabajo; pero no podemos ni siquiera soñar que algún día alcanzaremos los niveles de las regiones mencionadas.

 

 

Por su parte, los socialdemócratas proponían una y otra vez la necesidad de establecer “impuesto para los ricos”, ante el que demócratas y socialcristianos se oponían rotundamente pues un impuesto de este tipo afectaría a la clase media que es, precisamente, el segmento que da más empleos a través de la mediana y de la pequeña empresa. En otras palabras, los medianos y pequeños empresarios, que son quienes crean y mantienen la mayor cantidad de empleos en Alemania, se verían afectados por este “impuesto a los ricos”. Por otra parte, como el nombre cae mal, se proponía, al menos, cambiarle de nombre. Impuesto a la solidaridad o algo por el estilo.

 

 

Los socialdemócratas decían: como el IVA afecta a los hogares que tienen menos, es de justicia (?) que le cobremos aún más a los que tienen más. El “razonamiento” me parece bastante ilógico y pienso que no soporta ningún análisis. Es puro populismo. Pero revela el grado de inteligencia de... mejor no escribo nada. ¿No sería mejor no subir ningún impuesto?

 

 

Hoy en Berlín, después de semanas de conversaciones, se ha llegado a un acuerdo y se ha firmado el famoso contrato de coalición. Ambas fracciones han convenido, no sólo subir el IVA en un 2%, sino en un 3% (!). Por su parte, la CDU/CSU que, durante la campaña dijo: con nosotros no habrá impuesto a los ricos, ahora, feliz y agradecidos a la SPD por haber aceptado subir el IVA, acepta, como contrapartida, el “impuesto a los ricos”.

 

 

Y esto, todo esto, bajo la rúbrica de ahorro. Ahorrar significa (y en esto, castellano y alemán coinciden): “1. Reservar alguna parte del gasto ordinario. 2. Guardar dinero como previsión para necesidades futuras. 3. Evitar un gasto o consumo mayor. 4. Evitar o excusar algún trabajo, riesgo, dificultad u otra cosa”. Pero no significa, de ninguna manera, cobrar más dinero a los ciudadanos.

 

 

 

 

Imagínese que Ud. Necesita más dinero, porque ha nacido un hijo más, porque su cónyuge está enfermo/a y necesita medicamentos, porque ha comprado una casa en la playa y va donde su jefe/a y le dice: “tengo que ahorrar, págueme más”. O va donde el vecino y le dice “tengo que ahorrar, necesito que me entregue mensualmente un 10% de su sueldo”. Esto que en la vida de los particulares -justicia conmutativa- no tiene ni pies ni cabeza, es lo que se permite el estado alemán (y tantos otros ahora mismo).

 

 

El estado necesita ahorrar -muy cierto- y en vez de disminuir los gastos, se recurre a la solución fácil de subir un impuesto, en un 3%, el impuesto directo más importante, en cuanto a la recaudación y el que más afecta al ciudadano medio y al ciudadano pobre. Y de crear otro impuesto, uno que afecta a quienes crean empleos y que, seguramente, terminarán emiogrando, al igual que los grandes industriales alemanes.

 

 

Me pregunto por qué los ciudadanos tenemos que pagar las deudas contraídas durante años por un estado irresponsable, que ha gastado lo que no tiene, recurriendo simplemente al fácil expediente del endeudamiento.

Comentarios

El Estado concibe su politica fiscal como un sistema de sedimentacion. Cada gobierno fija su fiscalidad sobre la fiscalidad del predecesor. No reduce esa base, impone una capa/impuesto sobre la existente.
Es decir, las capas/impuestos de los sucesivos gobiernos se superponen en un proceso de acumulacion impositiva. Nunca veras un gobierno nuevo que derogue un impuesto ya existente. Si tiene verguenza modifica su denominacion, lo diluye o cambia por otro. Si carece de verguenza, sencillamente, justificará la necesidad en algo inverosimil.

Anotado por: Lübeck-line | sábado, 12 noviembre 2005

No te animas a escribir un artículo para este blog sobre ese tema? Sería buenísimo.

Anotado por: Marta | sábado, 12 noviembre 2005

Pues no sé, pero yo, en mi economía doméstica, cuando quiero ahorrar, normalmente busco opciones para gastar menos o reducir los costes periódicos que ya tengo, véase luz, agua, gas, teléfono, por ejemplo. En ningún caso le pido a mi empresa que me pague más. Vamos es que me envian a ..... Saludos.

Anotado por: FERNANDO | domingo, 13 noviembre 2005

Gracias Fernando!

Anotado por: Marta | lunes, 14 noviembre 2005

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